“El colibrí blanco” de Esteban Gutiérrez
| Opina sobre los textos de El Nido del Cuco |
![]() |
Autor:Miguel Martín |
“El colibrí blanco”, es entre otras muchas cosas un libro sobre la amistad. La amistad entendida como antaño, incluyendo la lealtad y todos esos arcaísmos que están tan lejos de la individualidad y los intereses personales de hoy en día. La amistad vivida alrededor de una mesa y un buen vino, con fechas marcadas en el almanaque y encuentros casi sagrados.
¿Tan lejano nos queda “El colibrí Blanco”? parece que sí ,pero no es culpa del autor que rodea una historia hermosa de un hermoso estilo narrativo, cuidado, con el mismo mimo que pone en la construcción de sus personajes.
Advertencia: “El colibrí blanco” da hambre y sed y en su lectura es recomendable acompañarse de un plato de ibéricos y un buen Ribera, por supuesto el libro no desmerece unas lonchas de jabugo.
Hasta ahora lo he llamado libro, difícil cuestión decidir si estamos ante un cuento largo, una novela corta o qué pero, como el autor reconoce, la técnica es de relato y como tal construye Esteban Gutiérrez esta historia. Inteligente en los saltos temporales, los capítulos como escenas cortas, casi flashazos, los datos intermitentes que van cuadrando poco a poco. Todo eso sabe a cuento, a perfecto dominio de la trama. El autor utiliza los silencios, deja lagunas para la imaginación del lector y así economiza en explicaciones. Algo tan moderno para una historia con sabor a pueblo…
A pesar de ser un texto no muy largo, contamos con epístolas, documentación oficial, listas incompletas de nombres, pistas, todo un muestrario de piezas literarias a las que Esteban G. es tan aficionado. Y luego todo encaja para satisfacción del lector que vuelve a la primera página y repasa con cariño esa lista de nombres incompletos pero ya tan entrañables…
Me ha llamado la atención la forma de introducir los diálogos que no llegan a ser indirectos y que tampoco son directos aunque los separe en líneas pero sin introducir los guiones clásicos del estilo directo. El resultado es muy válido.
Esteban Gutiérrez sigue trabajando en la construcción de un estilo y un mundo personal que es lo que desean todos los buenos escritores. Ha descubierto un camino y lo sigue sereno, confiado, sin prisas. Encaja las piezas en cada proyecto y no ceja hasta darle su toque personal, hasta quedar satisfecho.
Me gusta la facilidad que tiene para los finales felices, tal vez soñados, que cuadran en la historia pero que a veces por contraste con la realidad parecen tan difíciles de dibujar. El final de “El colibrí blanco” es hermoso, agridulce, con un particular retrogusto, como los buenos vinos.
En fin una novela corta o un cuento largo que ofrece una tarde exquisita donde a ratos recordamos a Delibes y a veces por la investigación en la historia, a Cercas, y a veces simplemente nos dejamos llevar por la gula de los sentidos.
| Si te interesa el contenido de este blog suscríbete por RSS |
| Publicado por Miguel Martín en Críticas, Narrativa | |
| En los temas, tags: amistad, novela | |
Imprimir este mensaje
|
|
Enviar este texto por Email
|
|













(5 votos: 4,80 de 5)



























esta istoria es jebi
Septiembre 30th, 2009 | #